Se pone en marcha la primera Unidad de Hospitalización y Neurorehabilitación Aguda de la sanidad privada en la provincia de Cádiz

Neurorrehabilitación desde el primer día de ingreso

Equipo Neurorehabilitación en hospital HLA en Jerez Puertas del Sur.

Se trata de la nueva Unidad de Hospital HLA Jerez Puerta del Sur e Instituto Chárbel.

Cuando se produce un daño cerebral, como un ictus, un traumatismo craneoencefálico o una lesión neurológica grave, los primeros días son decisivos. En esta fase inicial, el paciente no solo necesita atención médica, también precisa comenzar cuanto antes la rehabilitación para conservar capacidades, prevenir complicaciones y sentar las bases de la recuperación. Con esta idea como punto de partida, el Hospital HLA Jerez Puerta del Sur y el Instituto Chárbel, han puesto en marcha la primera Unidad de Hospitalización y Neurorrehabilitación Aguda de la sanidad privada en la provincia, diseñada para atender a estos pacientes desde la fase más temprana, integrando hospitalización y rehabilitación especializada de forma simultánea.

El Dr. Antonio Amaya, director médico de HLA Jerez Puerta del Sur, subraya que esta colaboración “da respuesta a una necesidad real de nuestra provincia, donde muchos pacientes debían desplazarse fuera para acceder a neurorrehabilitación temprana en el ámbito privado”. Según explica, el valor diferencial está en poder “sumar infraestructura hospitalaria con tecnología puntera, vigilancia clínica y rehabilitación especializada desde el ingreso, sin esperar al alta, lo que permite una atención 360 en un momento especialmente sensible, ya que retrasar semanas puede suponer una diferencia funcional enorme”.

Qué es la neurorehabilitación aguda y por qué empieza en el hospital

La unidad se centra en la neurorehabilitación aguda, es decir, la que se inicia durante la hospitalización, cuando el paciente todavía está estabilizándose. El objetivo es actuar desde el inicio sobre aspectos que condicionan la autonomía y la seguridad, como son la movilidad, equilibrio, deglución, comunicación, cognición, conducta y actividades básicas. “La diferencia con una rehabilitación convencional es que aquí se trabaja sobre el momento biológico en el que el cerebro está más sensible al cambio, siempre con seguridad clínica y supervisión continuada”, explica el Dr. Rubén Rodríguez Duarte, director del Instituto Chárbel.

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Esta intervención temprana permite prevenir complicaciones que luego resultan más difíciles de revertir, como el desacondicionamiento, la espasticidad precoz o las retracciones, además de iniciar la valoración de disfagia para reducir el riesgo de aspiración, trabajar el control postural y comenzar con objetivos funcionales reales, aunque sean pequeños. “No es solo empezar antes, es empezar mejor, midiendo desde el inicio el estado basal y ajustando cada día el plan terapéutico según la evolución”, señala.

Infraestructuras hospitalarias con tecnología puntera, vigilancia clínica y rehabilitación.

 

Así se integra la rehabilitación con la hospitalización de agudos

Durante el ingreso, el paciente recibe control clínico, ajustes de medicación, cuidados de enfermería especializada y pruebas cuando son necesarias, y en paralelo entra en sesiones planificadas de fisioterapia neurológica, logopedia, terapia ocupacional y neuropsicología, siempre adaptadas a la tolerancia y objetivos diarios. Todo esto es posible, ya que la unidad cuenta con atención médica de internistas, neurólogos y rehabilitadores, además de enfermería especializada en cuidados neurológicos y un equipo terapéutico con profesionales especializados en neurorrehabilitación.

El objetivo es actuar desde el inicio sobre aspectos que condicionan la autonomía y la seguridad

“La clave es tener un único plan de actuación, con objetivos compartidos y comunicación diaria. Si el objetivo de la semana es que el paciente tolere sedestación, trague con seguridad y empiece transferencias, todo el equipo se alinea, desde el ajuste farmacológico hasta cómo se moviliza o cómo se alimenta”, explica Rubén Rodríguez.

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Además, la familia se integra como parte del proceso. “En daño cerebral, los allegados no son solo visitantes, forman parte del abordaje terapéutico, porque la recuperación también depende de cómo el entorno del paciente aprende a comunicarse, a ayudar sin sobreproteger y sostener emocionalmente”, explica el profesional. Por ello, la unidad incorpora educación práctica para las familias, orientada a que sepan cómo posicionar al paciente, facilitar transferencias, comprender posibles cambios conductuales y signos de alarma, ajustar expectativas con objetivos realistas y conocer los recursos disponibles tras el alta.

Infraestructura hospitalaria de última generación

HLA Jerez Puerta del Sur cuenta con una base hospitalaria y diagnóstica necesaria para este modelo, con TAC de 128 cortes, resonancia magnética de 3 teslas, capacidad neuroquirúrgica y la reciente incorporación de neuronavegación 3D para intervenciones cerebrales y de columna, a lo que se suma tecnología específica de neurorrehabilitación como NeuroCom, HandTutor y VitanStim.

El paciente recibe control clínico, ajustes de medicación, cuidados de enfermería especializada

Con esta puesta en marcha, Hospital HLA Jerez Puerta del Sur y el Instituto Chárbel ofrecen a los pacientes y a sus familias una atención más cercana desde el primer momento. El objetivo es que cada persona cuente con un plan integral y coordinado, y que su entorno se sienta acompañado y orientado en cada etapa del proceso.